Entregas

¡Vuelve a la vida!Renuncia a encabezar cruzadas acéfalas. Detén, sí, el trasiego que te lleva. Concédete un par de segundos en ausencia y dispón de tu oquedad.Deja la mirada yacer en horizontes sin metas. Reposa el cuerpo allá dónde lo encuentres.

En atropello se agolparán en tus sienes millares de juicios, razonamientos, propósitos, proyectos, reflexiones, planes, ideas… Concédete un par de segundos en ausencia y dispón de tu oquedad. Sé tú quien marca la pauta, quien decide qué. Ahueca tu pecho, consiente que asomen conmociones e impresiones. Capitula ante ellas y deja que se enseñoreen de tu pálpito pero recuerda de disponer de tu oquedad y concédete un par de segundos en ausencia. No olvides que son lesiones, afrentas, cortes, júbilos y algazaras de tu vivir en cálida y fría compañía, no olvides su ser-consecuencia y vuelve a ti, a agasajar tu desierto, se tú el que decides, no te identifiques. Atiende a tu irradiar. Repara en el vulgo de huellas que transitan tu respirar, cosquilleos, tensiones, dolores, hernias, quemazones… y ya sabes, sé tu el que decides. Tras decisiones de un yo que se busca en ausencias, absorto por la oquedad y asomándote a la profundidad de un pozo sin fondo, notarás que ese yo es un ancla que te aferra a la normalidad de corduras, una áncora para hallarte y encontrarte en un contexto sin contornos, en una unidad sin fin. Tras decisiones para el vacío haz una última ofrenda, rinde tu yo para entregas a la vastedad y convierte tu mundo en mundo, confundiendo el ser con el haber, el uno con el todo. Es todo lo que hay y lo que hay, simplemente, es. Obsequia al vacío tu ofrenda más preciada, entrega tu último esquema, el cimiento de tu existencia, el yo en hormigón que coordina y adecenta. Aletea en una última entrega y, también, déjala pasar. Nacho Bañeras

Entrades recents
Cerca per etiqueta
  • Facebook
  • YouTube
  • Instagram